Servicio de restauraciones dentales y empastes

La caries dental es la afección bucal de mayor incidencia y prevalencia en el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud, entre el 60% y 90% de los escolares, y casi el 100% de los adultos tienen caries dental. Se trata, pues, de una de las afecciones dentales más habituales, pero también, más fáciles de identificar y tratar.

El empaste -cuyo nombre técnico es “obturación”- es un tratamiento propio de la especialidad de Odontología Conservadora que sirve para reparar un diente dañado. Dicho procedimiento consiste en eliminar la caries de una pieza dental para que esta enfermedad no avance y afecte al nervio del diente, lo que resultaría en tener que realizar una endodoncia. En nuestras clínicas, lo llevamos a cabo de la siguiente manera:

1. Anestesia

Antes de comenzar el procedimiento, el dentista aplica anestesia local en los casos que así lo requieran. Es decir, se recurre a esta técnica cuando la caries está muy avanzada y afecta a la dentina, que es la parte del diente más profunda y donde se encuentran las terminaciones nerviosas.

2. Limpieza de la caries dental

El odontólogo retira el tejido cariado del diente. Al eliminar la parte de la pieza dental que no está sana, deja una cavidad que debe ser rellenada posteriormente.

3. Relleno de la cavidad

Para rellenar el hueco dejado tras la limpieza de la caries utilizamos resina (composite). Una vez que el dentista ha terminado de rellenar la cavidad, aplica luz para que dicho material se endurezca.

4. Pulido y ajuste de la oclusión

Una vez que hemos llevado a cabo el paso anterior, pulimos el empaste y realizamos una prueba de mordida. De esta manera, nos asegurarnos de que el resultado estético y funcional sea óptimo.

Causas de las caries dentales

La caries dental o el deterioro de los dientes viene determinado por numerosos factores:

• Morfología de los dientes.

La probabilidad de sufrir caries depende de la forma de las piezas dentales y de la composición o textura del esmalte de las mismas.

• Saliva

La disminución de la saliva o el cambio en la composición de la saliva, favorecen la aparición de caries puesto que ésta es fundamental en la higiene bucodental, permitiendo que la boca se mantenga limpia y sana.

• Dieta

Ingerir alimentos con alto contenido en azúcares y almidones (o hidratos de carbono, en general), fomenta la aparición de la caries.

• Higiene bucodental

La falta de cepillado dental o el uso de dentífricos dentales inadecuados, también favorece la aparición de la caries. Por tanto, hay que cuidar la higiene oral día a día y es recomendable usar hilo dental para eliminar cualquier resto de alimentos que pueda quedar entre los dientes y enjuagues bucales. Mantener una buena limpieza dental ayuda a prevenir las caries.

• Genética

La predisposición genética es, asimismo, un factor determinante a la hora de sufrir esta afección.

¿Cuáles son los tipos de caries dentales?

Existen dos tipos de caries dentales: la caries coronal y la caries radicular.

Caries coronal

Las caries coronales, o caries de raíz, son las más comunes y las más fáciles de identificar por el cambio de coloración que presentan. Se dan tanto en niños como en adultos y, generalmente, se producen sobre las superficies de masticación (la parte superior de la corona) o entre los dientes. Si la caries coronal no se trata, puede provocar la pérdida de la sustancia dentaria y, como consecuencia, la formación de cavidades en los dientes.

Caries radicular La caries radicular es más frecuente en ancianos ya que, a medida que avanza la edad, las encías se retraen dejando expuestas partes de la raíz del diente. Como las raíces no están recubiertas por esmalte, estas zonas expuestas pueden afectarse fácilmente. La caries radicular tiende a provocar la pérdida de piezas dentales por lo que es fundamental tratarla

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